Mentxuka's Blog











{enero 30, 2013}   Enero_30. Por fin, Pepe

Hoy es un gran día. Por fin me dejan hablar con mi amigo Pepe. Lleva varios días hospitalizado por un infarto y todavía están por determinar si le operan o no. Mi amigo Pepe tiene cerca de 90 años y su única ilusión en la vida es su María, con la que lleva la friolera de… casi 75.  A Pepe nunca le han operado, es más, ha tenido la suerte de tener un único objetivo en su vida: “cuidar a su María hasta la saciedad”.

Pepe es el ejemplo de amor que más cerca tengo. El otro día el “maestro” -como él llama al cardiólogo- le dijo que con ese corazón tan fuerte todavía podría durar unos 10 años más. Me imagino que asintió feliz calculando los años que le quedan con María a su lado.

Hoy me decía: “Amiga, aquí no me dan jamón, ya sabes cómo andan las cosas… bastante que me han dejado una habitación para mí solito”. (…) “A ver si me dejan ver a mi María, cómo se lo explico yo al artista este… Que me necesita más que el comer, que yo aquí no pinto nada, si ya me han hecho las pruebas oportunas, pues eso, que me manden a mi casa que es donde mejor estoy, ahí, como siempre, nosotros dos solicos”.

“Cómo están mis amigos?”. Bien, amigo, bien, en su sitio, dándole a las pinturas, etc. Ya sabes… “Y tú? Vosotros?”. Ninguna novedad, ya sabes, con mucho trabajo. “Entonces estupendo, perfecto”.

Vaya chinato que tiene el gran Pepe, comentan en el hospital manchego…

Abuelo, de mayor quiero ser como tú. Siempre serás el mejor ejemplo. Gracias. 🙂

Va por ti: Trains and winter rains

 



{noviembre 25, 2012}   Noviembre_26. Dos años

Queridos Ponchitos:

Gracias por existir después de casi dos años de alegrías y más alegrías que siempre, con mayúsculas, devienen a más. Desde que supimos de vosotros, esa tarde de risas salmantinas, no han dejado de suceder cosas en nuestra vida. Una baja sin marcha atrás, una salida, una entrada, la despedida de Lora, triste, demasiado… Sin embargo, la vida con vosotros es más fácil. Ojalá pensaran esto la mayor parte de las mamis del mundo. Todo sería más sencillo, o cuantitativamente más asequible.

Me siento muy orgullosa. He vivido los dos años de la forma más intensa posible, durmiendo una hora al día en los “mejores” momentos, comiendo a las cinco, o a las seis de la tarde, cualquier cosa, fría, para aguantar. Hemos subido -casi- a la cima de alguna montaña, juntos; hemos vuelto a bajar… La vida misma.

Sin vosotros, queridísimos míos, todo sería mucho más gris. Atravesamos una etapa en la que muchas personas tenemos razones para dejar de sonreír una sola mañana. Me siento afortunada de acercaros todos los días a la guardería, “con la mochila-la, con la mochila-la” y sentir, aunque a veces llores, N., que es lo mejor que puedo estar haciendo para comenzar una mañana de cualquier estación del año. Buscando pajaritos, o identificando las “cotos” de dos ruedas, como la de mamá, o los “cotes” de cuatro que se mueven por la ciudad, entre otras pequeñas aventuras matutinas.

El otro día recordaba con una gran amiga el momento en que os vi. “Tenías miedo, verdad?”. Efectivamente, creo que ha sido la vez que más miedo he sentido, por no poder controlar algo que sólo estaba en manos de Alguien que si, de verdad existe, nos acompañó, sin duda, ese día.

Pero a las 12.05 de la mañana, según el protocolo hospitalario, Twin I y Twin II luchaban con fuerza para unir más todavía a esos papis primerizos que sólo sabían mirarse, sonreír y abrazarse fuerte, muy fuerte. Tanto, que se quedaron dos o tres días comprimidos de la fuerza que os quisimos inculcar, con una nueva posición que, aunque incómoda, os hacía sentir muy felices. “Mike, don’t worry que pronto estaremos los cuatro para siempre, aguanta a Hugo y hazle compañía que se siente muy solo y es un plasta”. 😉

Queridos míos, nuestros, que la fuerza nos acompañe siempre. Inmensa felicidad en vuestro día, el más maravilloso del mundo.

Regalito I

Regalito II

Para todas esas madres, primerizas, que según datos recientes de una ONG nacional no desean tener a sus pequeños porque las circunstancias no las acompañan. #alientoforever



Queridísimas amigas:

Soy mujer. Y también sufro. Tengo la virtud (a veces torna en pecado) de sufrir más por otros que por mí. Lo siento, me hicieron así. Y la verdad es que se lo estaré eternamente agradecida a mis padres.

También tengo otro pequeño pecado-defecto, y es que no lloro. Me cuesta la vida… Ya me gustaría llorar un embalse entero con vosotras, por vosotras.

Queridísimas mías. Sois tres, pero una muestra real de que la maldición existe, de que el pecado es terrible, de que el ser humano, a veces, está mal hecho.

Una se esconde, la otra la obligamos a que lo haga y, una ultima, sale del armario, pero se vuelve a equivocar en sus elecciones.

Las mujeres tampoco somos perfectas, pero… En qué instante concreto del que las tres me habéis hablado no conseguisteis cambiar el chip? Dos de vosotras lo hicisteis por dos príncipes azules, la tercera por un príncipe verde y cerdo, como Shrek, pero en malo malísimo, como la bruja de Blancanieves.

No consigo llegar a entenderos. Tengo una cuarta cerca de mí con la que prefiero no entrar en detalles. Lo siento. Soy egoísta. Con vosotras ya tengo bastante.

Una de vosotras se acerca a mí sólo cuando tiene problemas, mi pitufina. 😉 Otra cuando los deja de tener. Y la última casi nunca, la peor parada, entiendo.

Queridas mujeres y amigas: Dos habéis llegado a tocar el verdadero infierno. La tercera sólo la i porque lo ha hecho repetidas veces… Contadme: cómo puedo evitar que mis queridos no caigan JAMAS en una historia similar?

Necesito sólo eso de vosotras. A ti, pequeña princesita, no te quiero volver a ver en la vida con ese ogro. Y quiero dejar de palpar tus huesos cuando te abrazo a la de YA.

“Es algo comùn a todas”, me contaban hoy. “Eso mismo lo pasé yo”.

Pero… (Ojiplática)

“Que sí, que no lo intentes entender que no tiene sentido”

Pero… (Más asustada todavía)

“Sí. En esas ONG viven de víctimas como nosotras porque reciben subvenciones es ese organismo”. “Y lo peor es que nos tratan como tales”.

Y cuándo? (…)

“Sí (con mirada penetrante, q me hace esquivarla). Una sale de eso cuando no se siente víctima, sino una verdadera mujer, cuando vuelve a elegir en su vida, cuando no necesita ni a un solo hombre”.

Gracias, querida. O… Para lo que quieras…

“Déjate de sandeces. No te quiero hacer más daño”.

A mí?

A vosotras, queridas mías. Os quiero mo-go-llón. Por ellas, para ellas.

Ante el maltrato, TOLERANCIA CERO. 

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/01/03/actualidad/1325621787_375103.html



{febrero 5, 2012}   Febrero_2012. Doña Hami

Querida Hami:

Cada cierto tiempo me acuerdo de ti. Cómo te va? Rodeada de nieve que aplacas con una buena lumbre? Te veo haciendo ganchillo… 🙂 Por aquí las cosas van bien, terriblemente bien. Amito y amita se emocionan cada dos por tres por los avances ponchiles.

Nicolo ha comenzado a andar. Un día más tarde que su “probe” Miguel. Hace exactamente una semana, con 14 meses recién cumplidos.

Querida hermana: te estás perdiendo estos pequeños placeres de la vida que, al fin y al cabo, le dan sentido. A que no estás rodeada de sabiduría, como yo? He dicho sabiduría, q no dinero ni trajes nuevos…

Sabes? El otro día el “buelu” se volvió a estampar contra una farola. Llevaba “el palo” puesto, como le llama la querida amiga de mamá, S.S. Y amita volvió a aprovechar la oportunidad… Ya la conoces… “Y si te coges un perro guía!”. Y musité: “Perra! Perra! Realmente se lo decía a ella, ;-), pero todos entendieron que, siendo un caballero, sólo quería volver a ver una hembra XX a mi lado. Lo mismo algún día te quitan el puesto, querida. Así os pasa a los que os vais con la cabeza bien alta, torciendo el morro.

Yo te sigo guardando mi huequito en el corazón, que seguramente sea eterno. Como estás desaparecida, no te lo aseguro del todo.

Cuídate, querida, y aprende a valorar los pequeños placeres de la vida. Están contados.

Te quiere.

Don Haty



{enero 10, 2012}   Enero_2. Amargo

Queridísimo Carlos:

Me acaban de comunicar la noticia… La información. Me ha dado un vuelco el corazón… Si… hablamos en diciembre y… Carlos, me dejas sin palabras. Eres fuerte, muy fuerte, y sólo espero que esa fortaleza que demostrabas en vida la hayas recogido toda en un cofrecito para dejársela a tus dos gemelos que tuve el gusto de conocer en aquel viaje tan especial, donde sólo uno, que siempre va preparado, no pasó frío. Bueno, él y los que erais del lugar, que estáis acostumbrados a esos fríos del norte.

Me viene a la memoria un curso donde hicimos equipo y donde demostraste al resto del “gran equipo” que no eras tan tímido como parecías, que tenías recursos… Eras buena gente, siempre lo comenté con tus amigos de farra, el trío lalala…

La vida… Qué hermosa y puñetera al mismo tiempo… Tampoco me olvido de aquel día (como otros pocos) en los que salía el tema -digno de no tratar- por unos o por otros y, a mi lado (no sé por qué casi siempre nos sentábamos cerca), dijiste: “Pues a mí me quitaron uno y aquí estoy”. Y todos nos giramos la cara mirándote con cara de “imposible!”.

Eras fuerte, muy fuerte, como casi todos los de esas tierras. Una gran amiga, ella leonesa, también es fuerte como una roca y eso lo da la sangre castellana, del norte.

Nuestras conversaciones se terciaban siempre con temas aparentemente banales. El tiempo, dónde aparcabas el coche… Pero cuando os conté que estaba embarazada, en Santillana de Mar y de dos, me dijiste algo que no se me olvida: “Cuídate, mírame a mí”. Así, sin más… Eras de pocas palabras, suficientes.

Que tus chicos crezcan con más amor si cabe, que tu mujer tire pa’lante. Que donde estés no sufras ni un ápice. Amigo… Que en paz descanses…

Hasta siempre.



{agosto 26, 2011}   Agosto_26. Cowards

https://mentxukaforever.wordpress.com/2010/03/04/marzo10_pepe/

Curioso. Año y medio después vuelvo a dedicarte unas líneas. No somos nadie… Llevo varios días empezando mentalmente la que debería ser la carta más romántica del mundo, para que la leas, la disfrutes, pero soy una cobarde. Los humanos somos así y esa faceta no la habìa vivido tan de cerca. Me creía valiente, pero ante determinadas circunstancias, amigo, me temo que todos somos iguales.

Me hubiera encantado escribiros a los dos, pero mañana probablemente Marieja ni se acuerde, así que, como siempre, voy a lo seguro.

“No te adelantes a los acontecimientos”, aconsejó abu Josemi. Pero me temo que tuve que hacerlo para, como te dije un día, ir despidiéndome poco a poco. “Todo lleva su tiempo, su esmero, nenica”, me enseñaba siempre Marieja en Villamaría. Y desde que sé que tarde o temprano te vas/os vais a ir, no dejo de revivir escenas pasadas en el que fue mi hogar y quiero que sea un trocito de los míos para siempre. Es más, si finalmente os vais y puedo seguir yendo allí todos los veranos, pondré en el patio unos azulejos de esos bonitos que luzcan “Villamaría y Pepe” o “Villamaría de Pepe”. 🙂

Me encantan esas tradiciones que todavía conserváis en el buzón que reza “María de Vila”. Y es que te recuerdo tb cuando me decías que había que modernizarse pero no siempre, siempre con los tiempos. “Hay cosas que merece la pena conservar siempre. Ya lo aprenderás porque, te diga lo que te diga harás lo que te dé la gana…”. Y lo mejor de todo: “Pero… Sabes, amiga? Harás muy bien porque harás lo que te dé la Santa gana”.

Se me acumulan las cosas que contarte, aunque últimamente tienes tantos quehaceres con tu Marieja que te tienes que desvivir con y para ella. Echo un poco de menos nuestras conversaciones que siempre hemos mantenido de tú a tú aunque asumo que las que nos quedan, son parte de la despedida, lenta, pero siempre insegura en estos casos.

Sabes? Finalmente postpongo el fin de tesis unos mesecillos más. Ya te contaré cuando nos veamos. Más cosas… Hemos acogido a unos franceses en Madrid. No sé qué demonios me pasa que las dos últimas veces que hemos hablado he querido escuchar de Marieja que “estabas bien, fuerte como un roble, como siempre” en lugar de preguntártelo a ti.

Cowards…

Pues ha sido una experiencia única. Primero por ver a David emocionado con algo. Ya sabes lo que le cuesta… Segundo por verle repasando idiomas… Este chico si se lo propone, llegará lejos. Tercero, por ver el anfitrión que lleva dentro papi Ser. Y tito Da. Cuarto, por volver a comprobar que casi todos somos muy iguales. Con tres o cuatro valores de los importantes la cosa está resuelta para una convivencia pacífica. Parecía que no éramos ni siete en casa! Quién dijo que no podíamos hacerlo?

Y tú, amiguito, cómo estás? Cuánto dura eso de… “encharcados” que tan mal suena? Shhhhhhh, ni me lo cuentes…

Ya queda menos para septiembre. Cuídense, queridísimos míos.

Un beso infinito,

Mentxuka



{junio 12, 2011}   Junio_10. La Bugui

A nuestro J. 🙂 Va por ti, Bugui.

Querida Bugui:

Algunas también nos vamos para siempre. Mi Haty, nuestro Haty, se encarga de hacer “el tema” más llevadero. Porque amita fue a por él y le dijo “que más valía comportarse”, que tenía que curar demasiadas heridas de esas que no se borran en la casa de los V.

Y así hizo el listo… Se encargó de camelarse a una familia primero y a la otra que venía de camino, la más importante en sus vidas, y a mi me hicieron como a muchas embarazadas… Despido improcedente, por maleducada. Y… Peor todavía, no me dieron la oportunidad, no se atrevieron a probarme de nuevo, ya con la maternidad doblemente asumida, aunque reciente… Y, a pesar de eso… Les quiero!

Querida Bugui. El otro día, tu J. le estuvo enseñando a nuestra amita 800 fotos (ni más ni menos) con el cariño pelechón que un padre le tiene a un hijo, o con el mismo que a ti te tenía. Te admiraba. Y aunque amita decidió cortarle varias veces, como le habían enseñado antaño para menguar el dolor, el valiente J no desistió y fue una manera de apaciguar lo imposible.

El dolor es un duelo pasajero, inevitable, humano, comprensible, negro, blanco. En mi caso fue negro, en el tuyo blanco. Por qué te fuiste, amiga?

María te necesitaba, ellas también, y un grupo de teatro, y una entidad al completo, y muchos amigos, y chicos, y nosotros también, hasta el impenetrable A., de corazón sabueso.

“Y mira aquí, y mira esta otra, y esta, y la otra…”. (…). Hace 4 años, aquí en su etapa de comilona…(…). Y la salvamos. Y ni el mosquito pudo con ella. Pero entonces… Por qué?”. (Incontestable). Tremendo agujero…

Eso mismo se preguntaba mi amita aquel día, Bugui. Por qué? Y sólo Don Haty le dio respuesta. “Así sois los humanos, nena”.

“Y mira, el último día que la bañamos, ves? Pero mira… Tu ves que le pasara algo?”…

Amigo J…, qué querías que te dijera mi amita si es la comprensión personificada? Que a veces llega el momento en el que te haces viejo de repente, con arrugas en la frente… como tararean sus Celtas del alma?

Amor, mucho amor. Extremo. Fiel. Unico.

Y si… Y si yo quisiera, Bugui… Podría irme contigo para no aguantar tanta morriña? Y si yo pudiera? Y si Haty? Y si? Y?

Por ti, por J, por ellos. Dulces sueños.

Hami



{marzo 29, 2011}   Marzo_30. Inmadur@s

Querida madre:

Ayer me confesaste un cotilleo que me animó a escribir… “La madre de X ha añadido un perfil de su perro en feisbuk. Peina casi los 60”. Y pensé: menos mal que la mía no tiene ni perfil en ninguna red social. Porque cuando una es madre, porque quiere, se debe dedicar a otros menesteres más apacibles. Y… tendré yo que empezar a colgar otras tareas? Borraré amigos? Pseudo-amigos? Conocidos? Hice un repaso… Yo soy yo y mis circunstancias. De momento, he eliminado un grupo cultureta al que no debían interesarle mucho mis fotos/comentarios + personales…

Querida madre: acuérdate que a mi amiga C. le aconseja de por vida su psicólogo, a sus 35 añitos, convivir con su “niña” que lleva dentro. “De otro modo, no funcionarás”, le ha advertido. A sus 35 años dándole esos consejos!!!

Madre: a mí me enseñaste a los 18 recién cumplidos, a tener que convivir con un pequeño al que le llevaba 16 años de por vida. Y no sólo eso… Me enseñaste a quererle como a mi vida misma… Y con mucho esfuerzo, creo que lo hemos conseguido. El también.

Querida mía: acuérdate de mi amiga P. que en su luna de miel mexicana se dio cuenta de que se había equivocado de marido, porque puso más énfasis en hablar con su progenitora que en planear su futuro de la mano de aquélla que había elegido.

O de aquella otra que fingía querer a aquel, un hombre apuesto, sensato, de esos poco comunes que aparecen en nuestra generación, y que por no haber pisado la universidad, le tenía absolutamente dominado cuando ella terminaba su carrera, con retraso, en una universidad privada que le pagaba su papá, porque suspendió varias veces la selectividad. Le compartió con otro hasta el final…

O de aquel otro que a sus taitantos, le ponía hora a su mujer para ver a sus hijos cuando éstos se habían ido de casa. “Tienes media hora para verles. Como tardes más, no vuelvo a bajarte. Me has oído?”.

O de J. a la que le esperaba su marido en la puerta de su trabajo para que no le dejara por otro, cuando con su paro, había perdido su autoestima y con ella, el respeto por esa pobre mujer que, perdida, estudiaba y estudiaba para olvidar, sin apenas concentrarse en nada, llena de miedo.

Querida madre: Y te acuerdas de aquel otro que tuvo un hijo con discapacidad y le dejó su mujer, impaciente, buscando otra vida que no le había tocado? Qué hubiera sido de vosotros? Y de nosotros?

Y de mi amiga A., que dejó todo para venirse a Madrid, enamorada de un separado con dos hijos pequeños, al que vimos con una rubia? Dejar todo nunca es bueno, verdad?

(Amiga C., cuidado con aquel que te anime a dejar “todo” por él…).

Y de aquella otra, que dejó su América natal para convivir con un paisano suyo al que tan sólo le interesaba el deporte y desafío? También rehizo su vida y creo que es muy feliz. O no es oro todo lo que reluce?

Madre querida: todos los días desde hace exactamente cuatro meses y tres días pido al de Arriba que me ilumine con los míos. Que me dé todo el coraje sufiente para luchar con el ímpetu necesario cuando me necesiten.

Que me haga más dura, que me dé fuerzas para ayudar a mi queridísima amiga C., que lucha por ser una igual, que quiere trabajar de lo suyo dignamente, que desde que la conozco ha obviado su discapacidad para sentirse una más, que ha alzado la cabeza siempre y, destacando, nunca ha querido presumir de todos sus logros. Que terminará algún día su carrera de piano en el Conservatorio de música, y cuarto de alemán e italiano, y quinto de inglés. Es de las mejores que conozco, te lo aseguro.

Y que a mi querida S. también le dé fuerzas para aguantar al lado de la persona con la que lleva tantísimos años criando a sus dos hijos, ejemplares. Porque sin él, su vida sería muy distinta aunque no lo crea.

Y que mi amiga C., extraordinaria, siga teniendo la paciencia suficiente para criar a su hija adolescente, sola, como casi siempre, ante el peligro.

Y que P., a sus taitantos, se enamore de un hombre de verdad, que no le quiera quitar la vida a su costa, que no la asfixie, sino que le alargue la vida.

Y que la tía de S. rehaga su vida de la mano de un trabajo digno. Que se olvide de su J, que ya no está, que le queda mucha vida por delante.

Q P. le ponga más sonrisas todavía a los problemas. Qué chica tan madura, tan ejemplar!

Y… Sólo un par de cosas más: que ellas, gotas de agua, sigan sonriendo a la vida, como hasta ahora, demostrando que se puede ser feliz con muy poco si te agarras fuertemente a los tuyos.

Y que V. le cuente a S. los secretos mejor guardados que nos ayudarán a querernos más todavía.

P.D. Por cierto, otro cotilleo: te acuerdas del que fue mi amigo E., que me descubrió Venecia y me animó a compartir N.York? Ayer me enteré de que está planchando su traje bodil. Que Dios le bendiga. 🙂

A tod@s vosotr@s, amigos. A él, por supuesto, y a los nuestros, los Ponchitos del alma y a su tito D. Y a ti madre, por todo lo que me has enseñado en la vida junto a la persona más maravillosa del mundo.



{marzo 22, 2011}   Marzo_21. Don Haty

Querido Haty:

Felicidadesssssss! Por los miles de millones de hijos que tienes repartidos por el mundo… Serás!!! 😉 llego tarde, lo sé. Es que el otro día no pude escribirte. Estuvimos de fiesta e hicieron una barbacoa como esas que hacían en la sierra con la pequeña Lucy.

Está mal que lo diga, hermano pero… Os echo tanto de menos!!! Me han comprado un collar nuevo, con unos brillantes de no sé qué y una tarjeta incorporada de puntos para cuando vamos de rebajas con mi nueva cuidadora. Brillantes!!???!!!!! Le dije que me guardara el collar marrón, ese que nuestros amitos mojaban cuando íbamos a la cala prohibida y yo sacudìa para que no se oxidara y Josemi no gritara: “no más perros en esta casa!”. Nada chico, hasta que no llegaste tú, el rubio simpático, nada. La primera persona que conocí que no le gustaba que le robara calcetines o le hiciera agujerillos de los míos, de esos simpáticos…

Querido Haty: qué le ha pasado a Mike? Y no me digas que no te has enterado que no me sirve esa excusa… Sé que fuiste dos días después a auxiliar a nuestra amita, que lloraba desconsoladamente por muchos motivos. Ya se le ha pasado? Pobrecilla… Vaya susto… Lo mismo me echa de menos y todo… Ja! Le gustan las morenas como a otro que yo me sé. 😉 Ves? En estos momentos iría yo a quitarle un calcetín a amita, que era la única que me atrevía para que me dijera, con media sonrisa: “como te coja…te voy a poner el culo fino”.

Y qué tal? Cómo estáis? Venga, dame envidia y dime que mientras yo ando de barbakiu finoles, tù estás correteando por mi parque preferido… Por qué? Por qué? Por qué haría agujeros? Si sòlo quería que pintaran las paredes de nuevo, para empezar su nueva vida. Tú siempre tan prudente y hala… Ya he recibido el aviso. “Atención, señorita Hami, ha sido elegida para pasar el resto de su vida con un collar de brillantes. Cuando pueda pase por recepción que le hagamos una fotografía para su antigua familia”. Y por qué tú? Porque no tienes el período cada seis meses? Porque no destrozas paredes? Porque tienes mil hijos y necesitan “perro con experiencia”? Porque a la Mentxu le vas más tú? Por qué, por qué, por qué?

Haty… Qué depre! Me voy a tener que ir a las rebajas de Las Rozas Village a ver si veo a mi amito del alma, le conmuevo el corazón y me rescata. O… Crees que le quiero más si le respeto hasta que volvamos a vernos Allá arriba?

Oye… Y a ti? Dónde te han dejado? Porque si sigues siendo el dueño de la cristalera del salón, avisa y me paso al Rincón leonés a tomarnos una oreja a la plancha. Qué digo?! Mejor unas gambitas de primera… O churrasco del bueno…

Y crees que me invitarán el 30-J? Sería un poco fuerte, no?

Bueno… Saluda a Bernardo y David. Son unos chavales muy majetes. Pero a David le molo yo. Chincha!

Te dejo que mañana viene un amiguete y… Ha llegado la primavera en el Corte Inglés. Ja!



{marzo 5, 2011}   Marzo_5. Novedades

Querida Hami:

Qué alegría saber de ti. Nunca dejaré de aprender contigo. Es cierto, mejor así, entre cartas. Espero que no nos pillen, no vayan a pensar mis chicas de Fundación que tengo una amante y ya, lo que me faltaba. Hace mucho que no me llaman, por cierto. Un día una amiga de amita me hizo una historia rara y guardaron congelado un montón de no sé qué y, mira, así más fácil, que no tiene que estar amito llevándome a horas intempestivas -salvo urgencias- a Boadilla. El otro día le dijeron a amita que nos quedan un par de años para jubilarnos. Jubilarnos, hermana! Vamos, que cuando llegue ese día  lo mismo nos dan un bastón. Lo que sí me he enterado es que para “jubilarnos” nos vuelven a meter con los batas verdes en Hospital. Menuda gracia! Los batas verdes que se vayan a su casa, que lo único que hacen es incordiar.

Pues mira, te cuento, doña exigente, para que luego no me digas. En este momento, nuestra amita la nocturna anda con su “mejor amigo”, el ordenador, haciendo de las suyas. Como no tiene tiempo -doy fé que todos los días es un no parar en esta casa-, aprovecha para dormir como los niños y luego se despierta cuando todo está en calma después de haber dormido suficiente (de nueve a dos es suficiente?). Me dice que luego a las cinco tienen que volver a comer los Ponchitos, y prefiere hacerlo seguido. En fin, yo como siempre la respeto y, qué quieres que te diga, aprovecho para dormir, que de día sólo de verles a los tres ya me canso.

Nuestros días son distintos. Amita ya casi no baja conmigo, y si estuvieras tú creo que tampoco podría. Es mi amito del alma el que me baja, pero casi lo prefiero, porque amita me lleva como si fuera su soldado… “Aquí, allí, junto…”, y mira chica, que es mi preferida, que es un amor pasional lo que siento por ella, pero tan iguales, tan iguales… Me quedo con amito para los paseos. Eso sí, cuando me llevan los dos, como si pisara el paraíso. Ahora que nieva, llueve, etc, apenas salimos. Pero verás cuando llegue la primavera! 🙂 Entonces, tú te volverás tontita, y yo será la primera vez que no te eche de menos. “Que me pasa, Haty? Tengo el cuerpo revuelto… Estoy bien? El pelo me brilla? Ay! Cuántos vecinos guapos tenemos en el barrio. Con quién me quedo?”. Hermana, eras insoportable, como una adolescente auténtica. Por lo hablarte de los paseos en la playa… “¿Y qué me pongo? (pues que te vas a poner!) “El collar marrón aquí no me pega! El de eslabones? Me lo prestas?”. (puaj, qué hormonas!).

Por aquí cada vez la cosa está más controlada. Todos andamos felices con nuestra vida cotidiana. Amita sigue soñando, como siempre “con un mundo mejor”, y se dedica a quedar con sus amigos, a arreglárles sus problemas (a intentarlo, vaya), a escribir sus injusticias y poco más. Yo la veo más feliz. Sigue haciendo ejercicio y cada vez que sale de casa, que le advierto “tened cuidado”, me dice: “Haty, sólo voy a hacer ejercicio. Todavía no tengo tiempo para deportes”. Bueno, bueno, valeeeee! Le digo. No me comassssss!!!!

Y bien. A los Ponchitos les encanta salir a la calle, ya sabes. Y yo, que soy un caballero, les cedo siempre el puesto, mi tiempo. Amita me ha prometido sacarme casi todos los días cuando llegue el buen tiempo y confío en su palabra, que ya sabes que nunca miente. Así que contando las horas para que llegue, pero sin la prisa adolescente que antes nos consumía, disfrutando del día a día, de los Ponchitos, de su evolución, de sus sonrisas. Los Ponchitos se llaman Nick y Mike y parece ser que les van a llevar a un colegio bilingüe. Todos los meses mamá -digo, amita- mete unas monedas en una hucha para “la guarde”. No sé muy bien qué es eso. Ya me lo explicarás tú que siempre has sido una “sabelotodo”.

Y bueno… Han vuelto a contactar con Bernardo -creo que es el del vídeo que me hablas- porque creo (chica, ya sabes que yo estoy a mi bola, no soy tan cotilla como otras…), que van a repetir ese 3107 pero todavía no igual. No sé si me explico. Creo que le van a hacer una fiesta a los Ponchitos, pero no lo tengo muy claro, y el otro día me dijo amita, cuando me fue a recoger a la Fundación por mi gastroenteritis aguda que qué bien, que estaba listo para la acción. No sé si me ve guapo, aparente o qué, pero vamos, que también me quieren sacar en la tele. Así que mira, casi mejor así, así puedo mandarte una copia sin que me pillen para que conozcas a los Ponchitos y veas el nuevo look de amita que ha vuelto a las andadas. No me extraña que la eches de menos… érais tan parecidas en algunas cosas de puertas para adentro…

Y poco más. Bueno, que amita sigue yendo a Yolanda (no sé muy bien qué le hace ahora, el caso es que lleva una funda negra en la mano “para que no la operen”), va con su amigo Antonio, también amigo de papi Ser, de nuestro amito, y que cada vez hace más cosas. A veces juegan a intercambios, y ya les dijo Josemi, que tendrían que “quemar esa etapa”. Como Josemi se lo dijo, amita decidió sólo jugar a intercambios por un tiempo sin hacerlos realidad, de momento.

David… Pues ya te contaré cómo anda. Creo que muy bien, que ha aprobado todo con muy buena nota y ya va teniendo fuste, como diría su tito Leo. No sé si sabe todavía que no vas a volver, de momento. Ya no me pongo trascendental, para que no digas. Pero en eso soy como Mentxu, pa’ qué jugar a medias verdades, no?

Amito duerme, con todos sus deberes cumplidos, y cada día quiere más a nuestra amita, aunque ella se queja, como todas, y siempre le dice “que podría hacer más”. Está muy contento allí, a tu lado, porque se ha rodeado de buena gente. El otro día me contó amita -pues ya sabes lo que habla…-, que le preguntó por qué eran tan afortunados de irse encontrando a gente tan maravillosa por el camino. Y que, para que se quedara tranquilo, como si lo supiera (se reía cuando me lo contaba) le dijo: “¿Algo tendremos que ver nosotros, no?”

Así que en esas andamos. Y los peques… pues cada día más grandes. Nick pesa ya 7 kg y sigue a raya, como tú. 🙂 Mike pesa uno menos pero está muy grande también.  Andan todas las semanas de pruebas y de compras. Que si Nick ha echado tripa, que si Mike ha pegado el estirón. Lo que más me gusta es que parecen unos chicos simpáticos, propio de la mejor familia del mundo, la nuestra. Mike es serio, pero simpático. Nick parece como papá, un cachondo, pero a ratos. Sin embargo, le gustan los saraos como a amita, no se quiere perder ni uno. Y Mike, estilizado como papá en sus buenos tiempos, jejeje, que desde que te fuiste, está echando un poco de barrigota.

Bueno, querida, me ha gustado tu idea de escribirnos a menudo. Y sí, creo que amito tenía razón. Es mejor así, sin vernos, para sufrir menos. Hay qué ver qué listo es el jodío. Seguimos en contacto. Cuídate mucho.

Mil millones de bsos y arrumacos hasta allí.

PD. Por cierto, el otro día estuvieron en la Mancha Manchega. Mentxu creo que escribió algo, así que ya te lo pasaré. Lo más destacado es que su gran amiga lleva una Lucía dentro, otra Ponchita, vaya. Y que Marieja no sólo se acordó de Nick y Mike, sino también de nosotros. Y cantaba!! Tú la has oído alguna vez?

Haty



et cetera